El coche, después de la vivienda, es generalmente la inversión más importante de nuestras vidas. Con él vamos al trabajo, con los amigos o de vacaciones. Su perdurabilidad y por lo tanto optimización dependerá del uso que hagamos de él, así como de los accidentes, reparaciones e incluso de la marca.
Para mantener el coche en un buen estado no hace falta ser mecánico ni un entendido de la materia. Basta con seguir una serie de costumbres y cuidados que, a largo plazo, tendrán sus frutos gracias a nuestra actitud proactiva y prevenida.
- Un lavado correcto
Ya sea en el tunel de lavado, con agua de presión o a mano, lavar el coche aumenta la duracción de la carrocería y retrasa su depreciación. Según el uso que se le de, hay que hacerlo una vez al mes o semanalmente.
- Controla la presión de los neumáticos
Igual que es aconsejable beber agua aunque no tengas sed, hay que vigilar la presión de los neumáticos aunque a simple vista parezcan en buen estado para evitar que aumente el consumo de tu coche y sobre todo, mejorar la seguridad.
- Vigila el nivel de aceite
Lubricar todas las piezas del motor es fundamental. No esperes a que se encienda el testigo de medición del nivel de aceite. De esta forma, evitarás un desgaste precipitado del vehículo y, como consecuencia, garantizarás su buen funcionamiento.
- A la hora de conducir…
Espera 10 segundos para que se caliente el motor antes de arrancar. No aparces subiendo la rueda a los bordillos, pon el freno de mano al estacionar, reduce la velocidad en los badenes y no cargues el coche con mucho peso. No apoyes el pie en el embrague si no es necesario y evita hacer desplazamientos muy cortos.
- ¡No apures el depósito!
¿Cuántas veces hemos conducido en reserva por pereza a ir a repostar? Pues bien, siempre hay que intentar tener al menos un cuarto del tanque lleno. Utilizar el combustible del fondo incrementa la probabilidad de bombear partículas sucias, aire o humedad, afectando la vida del filtro y la bomba de gasolina por sobrecalentamiento.
- Iluminación
Es importante comprobar mensualmente el buen funcionamiento de todas las luces y mantener su superficie exterior libre de barro y suciedad.
- Ojo con los frenos
Cambia las pastillas y zapatas de freno cuando sea necesario, ya que de lo contrario te arriesgas a tener que cambiar discos o tambores
- Consulta un especialista
Aunque estos consejos te ayudarán a no llevar el coche periódicamente al taller, es aconsejable hacer al menos un chequeo médico anual y siempre uno antes de ir de vacaciones para evitar imprevistos.
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